El Valle del Jerte es uno de esos destinos que sorprende a quienes lo visitan por primera vez y enamora a quienes regresan. Situado en el norte de la provincia de Cáceres, en Extremadura, este valle esconde paisajes de una belleza excepcional, una naturaleza privilegiada y una cultura local que merece ser descubierta con calma.
Más allá de la famosa floración de los cerezos, el Valle del Jerte tiene mucho que ofrecer durante todo el año. Aquí te contamos qué hacer, qué ver y cómo aprovechar al máximo tu visita.
Las mejores rutas de senderismo
El Valle del Jerte cuenta con una red de rutas de senderismo para todos los niveles. La Ruta de la Garganta de los Infiernos es sin duda la más conocida y espectacular. Este espacio natural protegido alberga pozas de agua cristalina, cascadas y paisajes de gran belleza. En verano, las pozas son perfectas para el baño, mientras que en otoño e invierno el entorno adquiere un aspecto mágico.
La Ruta de los Cerezares permite caminar entre los cerezos y disfrutar de vistas panorámicas del valle. Es especialmente recomendable en primavera, durante la floración, pero también ofrece paisajes únicos en verano, cuando los árboles están cargados de fruta, y en otoño, con sus tonos rojizos y dorados.
Para los más aventureros, la Ruta del Canchal de la Morcilla lleva hasta uno de los miradores más impresionantes del valle, con vistas que abarcan todo el entorno natural.
Pueblos con encanto
Los pueblos del Valle del Jerte conservan su esencia tradicional y merecen una visita pausada. El Torno, donde se encuentra Apartamento Rubí, es un pequeño pueblo de unos 700 habitantes que mantiene toda la autenticidad de la vida rural extremeña. Sus calles estrechas, sus casas de piedra y su ambiente tranquilo lo convierten en un lugar perfecto para desconectar.
Cabezuela del Valle es uno de los pueblos más bonitos de la zona, con un casco histórico bien conservado y una oferta gastronómica interesante. Jerte, que da nombre al valle, es el núcleo más turístico y cuenta con tiendas de productos locales, restaurantes y una animada vida durante la temporada alta.
Gastronomía local
La gastronomía del Valle del Jerte gira en torno a la cereza, pero va mucho más allá. El aguardiente de cereza, el licor de cereza, las mermeladas artesanales y los productos derivados de este fruto son el sello gastronómico de la zona. Pero también encontrarás embutidos ibéricos de calidad, quesos artesanales, miel de la sierra y platos tradicionales extremeños que merece la pena probar.
Durante todo el año
Una de las grandes virtudes del Valle del Jerte es que ofrece algo especial en cada estación. La primavera trae la floración de los cerezos, el verano invita al baño en las gargantas y al senderismo en la sierra, el otoño ofrece paisajes de colores únicos y la tranquilidad del fin de temporada, y el invierno regala silencio, paz y la posibilidad de disfrutar del entorno en solitario.
Desde Apartamento Rubí te animamos a descubrir el Valle del Jerte en cualquier época del año. Nuestro apartamento con jacuzzi y sauna privados es el refugio perfecto para regresar después de un día explorando este rincón único de Extremadura.



